08 septiembre 2012
Tsankawi, un viaje por la historia de los Pueblo
06 septiembre 2012
Amanecer entre cóndores
Aún era de noche y la visión de la estepa iluminada a mis pies por la luna era increíble... y un poco intimidante.
Con la primera luz apareció un cóndor (Vultur gryphus) y se posó cerca mío
La vista de la condorera era impresionante. El cóndor me observó un rato y se mudó a otro lugar desconfiado
Noté un vínculo entre las Águilas moras y los Cóndores, por lo menos los cóndores parecían observarlas para ver si el clima estaba propicio para despegar, las águilas volaban bastante y cuando un grupito agarró una térmica el primer cóndor se lanzó hacia ellas.. Acercándome un poco encontré otro macho adulto acovachado.
Por último se sumó una hembra juvenil que también se acercó bastante aunque tuvo que hacer varios intentos hasta poder aterrizar en la piedra.
Hasta la próxima!
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01 septiembre 2012
El Gran Cañón del Colorado (Grand Canyon, Arizona)
Con 446 km de largo, 29 km de ancho y 1,6 km de profundiad, el Cañón se presenta imponente a la vista de cualquier mortal. El origen, un río que fue oradando la roca hasta lo que vemos hoy, un fascinante paisaje con una enorme variedad de plantas y animales, desde el desierto hasta el Río Colorado, desde las profunidades del cañón hasta los bosques montanos sobre el borde norte.
Perooooo... Cómo es que existe tan majestuoso paisaje?
En un principio, antes de la formación del Gran Cañón, hace aproximadamente 2 billones de años, la placa tectónica (que actualmente es Norte América) colisionó con otra placa que llevaba arcos de islas. El calor y la presión de ese proceso cambió las rocas existentes a rocas metamórficas, la base del cañón.
Hace 5 o 6 millones de años, el Río Colorado fluyó a través de la Meseta de Colroado en su camino desde las Montañas Rocallosas hasta el Golfo de California. Cada lluvia lavaba los suelos con escasa vegetación del desierto. Una pendiente empinada y cargas pesadas de sedimento formaron una poderosa herramienta para la erosión. El volúmen del río varió estacionalmente y en el tiempo. A medida que la última edad de hielo terminó (hace 12.000 años) el flujo pudo haber sido 10 veces el volúmen actual.
Al mismo tiempo que el río erosiona la profundidad del cañón, los afluentes erosionan los lados del mismo, aumentando su anchura. La erosión esculpe más rápidamente las capas de rocas más blandas, socavando las más duras capas por encima. Sin estos cimientos, las capas colapsan formando los acantilados y laderas (perfil del Cañón). La erosión desgasta las crestas que separan cañones laterales adyacentes, dejando los pináculos que se observan. Impresionante! no?
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Fuente: Grand Canyon National Park, Arizona. National Park Service, U.S. Department of the Interior.
29 agosto 2012
El gran Cóndor Andino
Difícilmente encontremos un ave con más simbolismo que el
Cóndor Andino (Vultur gryphus) en
nuestro país, de hecho, a pesar de que su distribución no coincide con áreas de
gran población como sí lo hace la del famoso Hornero, compitió con éste cabeza
a cabeza por el título del Ave Nacional Argentina que fuera otorgado después de
una encuesta en instituciones de todo el país allá por el año 1928.
La majestuosidad de los cóndores no se compara con nada y
podemos garantizar que cualquier encuentro que uno tenga con un cóndor en
libertad quedará grabado en el alma para toda la vida. Pudiendo ser incluso una
experiencia transformadora si este encuentro se da en el ambiente y el momento
indicado, como en la altura de una montaña alejada de la sociedad.
La cabeza desnuda de los cóndores está contorneada por un collar
blanco espumoso que la separa de un cuerpo negro y enorme. Cuando gira en vuelo
se le puede ver un manto blanco que tiene en las alas. A diferencia de lo que
mucha gente cree, el collar blanco no es exclusivo de uno de los sexos, en
cambio las diferencias pasan por que el macho tiene una cresta sobre el pico
(inmortalizada por el personaje de historietas Condorito) que la hembra no posee, además de tener esta última los
ojos rojos a diferencia de los ojos color café de los machos. Los juveniles
suelen ser por completo oscuros de tonalidad marrón, definiéndose el patrón de
color blanco y negro en la adultez.
Entre sus características más importantes se encuentra sin
duda su tipo de vuelo, el planeo continental, que se basa en el aprovechamiento
de las corrientes térmicas y los vientos para desplazarse y ganar altitud con
un mínimo esfuerzo, casi sin aletear. Por esto posee unas alas largas y anchas
con las que aprovecha al máximo las corrientes de aire caliente ascendente,
comúnmente llamadas térmicas, gana
altura volando en círculos sobre ellas para lanzarse luego en planeos
descendentes con los que ganan distancia hasta encontrar otra térmica o llegar
a su destino. Este tipo de vuelo tiene la desventaja que es necesario un clima
específico para poder despegar de los posaderos o incluso del suelo después de
alimentarse. Para esto último es necesario contar con un viento suficiente que
le permita elevarse sin necesidad de aletear demasiado. Del mismo modo, como
las térmicas se producen por el calentamiento del suelo a través de la
radiación solar, son más frecuentes en horas del mediodía donde esta radiación
es máxima, por lo que será más común encontrarlos en vuelo en estos horarios.
Los cóndores han sido históricamente eliminados por
campesinos y productores, por la falsa creencia de que se alimentan del ganado,
cuando en realidad no poseen la capacidad física de cazar, sus garras son débiles,
casi atrofiadas, sin posibilidades de agarrar una presa, su pico nunca podría
desgarrar carne que no esté en estado de putrefacción ya que es rudimentario en
comparación con el de las águilas, por ejemplo, que son aves cazadoras y se
alimentan de animales recién muertos. Lamentablemente, la equivocada fama de
cazadores que poseen, junto con el envenenamiento que sufren al alimentarse de
los cebos que se usan en el campo para zorros y pumas (que sí se alimentan de
ganado) hacen que su presencia en la estepa haya retrocedido mucho en el último
siglo. Cien años atrás los cóndores sobrevolaban la estepa en toda su extensión
llegando incluso hasta la costa del atlántico, hoy su distribución en Patagonia
está restringida a unos pocos cientos de kilómetros cercanos a la Cordillera de
los Andes. En el norte del continente sudamericano, al límite de su
distribución, es tan escaso que está prácticamente extinto de algunos países
como Venezuela y Colombia. Si esta tendencia se mantiene es probable que la
Patagonia se convierta en uno de los últimos reservorios de cóndores del mundo,
estará en nosotros luchar por su defensa y su conservación. Las herramientas de
las que disponemos son tan pocas como eficientes, con la educación como
principal recurso para que esta magnífica especie, símbolo de nuestra región,
sea reconocida, admirada, y cuidada por todos.12 agosto 2011
Otra cálida salida invernal!!
Era un mediodía hermoso como para dejarlo pasar. Coordinamos y, en menos de lo que canta un gallo, salimos hacia la laguna La Zeta. El camino helado! Era una alfombra de hielo, pero el Polo subió igual (quizá por el nombre ¿?). El paisaje blanco y el cielo de a ratos celeste, hermoso contraste. Pocos pajaritos en la laguna, estaba congelada en gran parte. Solo un valiente biguá se divisaba sumergiéndose en busca de alimento. Un diucón, a pedido del público y partimos hacia la laguna Carao, donde un águila mora (o debo decir, un águilo moro) nos daba la bienvenida posada sobre uno de los postes de luz cercano al alambrado del predio de la laguna.
La estepa blanca y al fondo, sobre la laguna, bolas rosadas que al acercarnos fueron tomando la forma de flamencos australes, éstos estallaban de color en medio del paisaje nevado. En el trayecto, una loica sobre un arbusto nos mostraba su pecho escarlata resplandeciente y los teros delataban nuestra presencia.
Los caranchos balando sobre las ramas secas de los arboles invernales y un cóndor a lo lejos, planeando sobre las cumbres nevadas del Cordón Situación.
Huellas de choique y liebre por doquier. Vaquitas y la orilla repleta de gallaretas y macacitos con sus penachos blancos brillando al sol. De repente, un macá de pico grueso!! Algunos cisnes a lo lejos y bandadas de patos maiceros y barcinos volando sobre la costa para luego aterrizar en el agua junto a las demás especies que flotaban allí.
Quedamos anonadados. Todas las aves con sus plumajes esplendorosos como si la primavera hubiese llegado a la zona.
Y así fue que volvimos. Felices de haber compartido un par de horas en uno de los más hermosos paisajes, en una época inusual para salir al campo a ver aves, habiendo observado varias especies de colores radiantes algunas de las cuales dejamos al inicio del otoño y que han vuelto para deleitar nuestra vista y permitirnos contemplarlas para entrar en trance con la naturaleza una vez más.
Más fotos: UN CLICK ACÁ
Pia
30 diciembre 2010
Esquel Aves en la Eco Productos No Madereros
12 diciembre 2010
Global Birdwatchers´ Conference 2010
28 noviembre 2010
Global Birdwatchers´ Conference 2010 (English)
31 mayo 2010
Cañadón del Arroyo Seco
Hasta ahí un introducción al tema... La cosa es que motivado por un día templado me fui a caminar el cañadón por el que corre este arroyo, desde la Z hasta que asoma por atrás de Villa Ayelén. El trayecto es bastante largo, es mucho más corto llegar hasta la naciente desde Esquel, que hacer el recorrido por el cañadón. Además como es un cañadón que profundiza zigzagueante, por momentos se hace difícil la caminata, aunque prácticamente no hay obstáculos importantes. A medida que se avanza las paredes son cada vez más pronunciadas y hay evidencias de deslizamientos así como de grandes abanicos que forman los arroyitos que aportan al cauce durante las lluvias. Gigantescos anfiteatros se forman en las paredes con el paciente horadar del agua.
El cañadón se va abriendo paso en el medio de la estepa arbustiva y, claro, protegido del sol y de los vientos, en sus márgenes crece una exhuberante vegetación, llaman la atención la gran cantidad de Nalca o Pangue que hay, aunque toda seca. Los Maitenes acompañan todo el trayecto y a medida que se acerca uno al final del recorrido (de más de dos horas) el paisaje se convierte en un verdadero bosque donde no faltan Ñires, Cipreses, hongos Llaollao, ni Rayaditos.
Además en el trayecto pude observar Cabecitanegras, Comesebos, Cachuditos, un Gaucho grande, Remolineras, incluyendo un encuentro a centímetros con la Remolinera chica, Ratonas, Codornices, un Aguilucho común en lo alto, y algún otro que me estoy olvidando.
Bueno, sin más los invito a que se tomen una tarde y lo recorran con paciencia y buen calzado. Un lugar para conocer y disfrutar en las cercanías de la ciudad.


19 abril 2010
Un paseo por nuestra costa marina
Claro que la reserva no sólo protege a los pingüinos, sino a la colonia de aves marinas más diversa de la Argentina.













